!La Constitución imbatible!
En el 2008 los ecuatorianos aprobaron la Constitución de Montecristi, con el lema "dejemos el pasado atrás", que en su majestuoso preámbulo reconocía con claridad nuestras raíces milenarias, forjadas por mujeres y hombres de distintos pueblos y celebraba a la Pacha Mama como parte vital para nuestra propia existencia. Además, invocaba el nombre de Dios como ser máximo de la plenitud y dirección divina para guiar los destinos de nuestra patria hacia días gloriosos y reconocía nuestras diversas formas de religiosidad y espiritualidad.
Rechazaba todas las formas de dominación y colonialismo y con un profundo compromiso con el futuro decidía construir una nueva forma de convivencia para alcanzar (el casi olvidado), Sumak kawsay y respetar la dignidad de las personas construyendo un país más democrático, comprometido con la hermandad latinoamericana -sueño de Bolívar y Alfaro-, basado en la paz y la solidaridad con todos y, de forma libre, en la tierra del viejo luchador, en Montecristi, provincia de Manabí, construimos, cada uno desde su espacio, quizás una de las mejores y más importantes constituciones que ha tenido este humilde y sencillo país. Así nació La Constitución imbatible.
Desde 1830 este país había tenido como cultura democrática el vicio de creer que una Constitución resolvería los problemas del país y en ese ejercicio llegamos a la número 20. En ese sentido, la consulta popular y referéndum del 16 de noviembre de 2025 debe ser anotada como un día histórico en la vida republicana de este país.
La primera razón es que la Constitución de Montecristi terminará siendo una de la constituciones que más ha durado en los últimos años de vida republicana del país y que se irá consolidando en el tiempo como el último pacto social que en algo satisfacía muchos de los anhelos de ciertos estratos de la sociedad ecuatoriana.
La segunda razón, es que esta Constitución es la única en la historia del país que fue aprobada en referéndum y eso marca un antes y un después en la vida constitucional, jurídica y social del país porque estableció en su artículo 444 que si se requería una Asamblea Nacional Constituyente esta debía ser consultada y ratificada por todos los ecuatorianos, terminando así con una historia de cartas magnas autoritarias aprobadas sin el consentimiento del pueblo ecuatoriano.
El tercer hito histórico es que la Constitución de Montecristi se convierte nuevamente, en la primera en haber sido aprobada 2 veces. La primera con su ratificación en el 2008 y la segunda, este 16 de noviembre, con un voto mayoritario del pueblo ecuatoriano que ha dicho claramente que no quiere cambiar la carta magna. Las razones, son muchas y sobrarán análisis al respecto.
Esta Constitución con más aciertos que errores, convirtió al país en un estado de derechos que vale la pena defender sin necesidad de ser tachado de correísta.
Quizás, los ecuatorianos si tengamos causas nacionales que nos movilicen, pero tal vez los políticos actuales estén muy lejos de interpretar esos ideales de días mejores basados en derechos, justicia, paz y progreso.
Wellington Rubio

Foto de la gloriosa
Defendamos lo que creamos que tiene sentido nacional y cohesión social.